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19 de octubre de 2015

Mosley, regresa que te extrañamos


Mientras estuvo al frente de la FIA tuvimos otra F1, la de los equipos privados, los motores V10 aspirados y simples, con desarrollo aerodinámico y velocidad en curva. Donde el control de la F1 no era de los motoristas devenidos en constructores, sino de los que administraban el deporte.

Es cierto que durante su última década al frente de la Federación, la F1 tuvo la mayor convivencia de constructores: Renault, Honda, BMW y Toyota tuvieron peso al tener escudería propia como Ferrari, pero el control de la F1 no estaba en sus manos y Mercedes apenas era un motorista de elite.

Hoy tenemos veinte autos en pista, y apenas cuatro suministradores de unidades de potencia (ya que ni siquiera siguen siendo motores).  Mercedes abarcando tres equipos además del propio: Williams, Force India y Lotus. Ferrari dos además de su Scudería: Manor y Sauber. Renault también dos que son los de Red Bull, con la amenaza que ya no los asistirá la próxima temporada. Y todos quejándose algunos más y otros menos, que no reciben el mismo trato. A excepción de McLaren que se quejan pero por otra cosa… ya que están pasando las de Cain con Honda que está descubriendo este nuevo motor.

Lo que está pasando con Red Bull refleja la crisis de autoridad por la que estamos viviendo. El presidente de Renault habla con el de Ferrari, el de Ferrari con el de Mercedes, se ponen de acuerdo y la escudería de Milton Keynes se queda sin motores competitivos.

¿Esto que quiere decir? Que el poder no lo tiene la F1, sino los constructores. En cambio, como bien sugiere Max Mosley, si hubiera motoristas independientes que no son dueños de escuderías, esto no pasaría.  El ex-presidente de la FIA lo tiene bien en claro, la F1 tiene que recuperar el camino de la independencia y la autocracia. La democracia que Jean Todt les dio a los constructores, le hizo muy mal al deporte, porque manejaron el reglamento técnico y deportivo en favor de sus intereses y no en favor de la competitividad y el espectáculo.

“Tiene que haber un motorista independiente que pueda proveer a los equipos con una base comercial. La mayor fortaleza de la F1 a principios de los 60 hasta hace poco era que teníamos a Cosworth, Mecachrome y otra gente haciendo motores, y de esta manera no estabas en las manos de los constructores”, recordaba Mosley en una entrevista concedida al canal de televisión alemán ZDF.

“Pero desde el momento en que tienes uno o dos, o incluso tres constructores, y están involucrados a un nivel directivo, el Sr. Dieter Zetsche pueda hablar con el Sr. Sergio Marchionne o con el Sr. Carlos Ghosn, ellos controlan la F1, tú no controlas la F1. En ese momento, la necesidad de un proveedor de motores independiente se convierte en algo crucial”, explicaba el británico.

El británico no está proponiendo nada nuevo, sino volver a las bases, a los 90 o principios del nuevo siglo cuando estaba al frente de la FIA y los pilotos tenían otros monoplazas en sus manos, dignos de conducir.

En referencia al tratamiento que están llevando a cabo con los motores, Mosley recomienda que “Si se diseñara o restringiera el motor de manera que se pueda producir de forma económica, y Mercedes hiciera lo que quisiera, como en los años pasados con los motores antiguos ordinarios, los constructores podrían entrar y nadie podría dominar”.

En tanto que a la hora de sugerir cambios para los monoplazas de 2017, el viejo Max propone volver a las cajas de cambios manuales o semiautomáticas. “Sin pararme mucho a pensar, me gustaría que los coches cambiaran para que el piloto tenga que tomar el control total del coche, incluyendo la caja de cambios. Incluso insistiría en los cambios de marcha, porque eso es parte de la competición. Al mismo tiempo, introduciría regulaciones sobre los costes que pudieran significar que todos los equipos podrían gastar lo mismo y no más, así que el ingeniero más inteligente haría el mejor coche, no el más rico. Una combinación de ambas haría una diferencia radical. Si siguiera en el cargo, es algo de lo que me gustaría escuchar las opiniones de la gente, hablar sobre ello y pensar sobre él”, concluía. Max se te extraña… volve.

1 de diciembre de 2010

“Mosley es el culpable de los problemas de los equipos nuevos”


Para el mandamás de la máxima categoría ni Ramón Carabante (Hispania), ni Richard Branson (Virgin) ni tampoco Tony Fernandes (Lotus) son los culpables de que la F1 haya mostrado miseria en las últimas filas de la parrilla. Si hay que indicar uno, ese tiene que ser Max Mosley.

“En lo que respecta a los nuevos equipos, sus problemas no fueron culpa suya, para ser justos. En realidad fue culpa de Max Mosley, al decirles que podrían entrar y ser contendientes por 30 millones de libras. Pero ahora ellos están aquí y, dado que no se pasean pidiendo limosna, es bueno tenerles,” declaraba Bernie Ecclestone en el prólogo del libro "El resumen oficial de la temporada 2010 de Fórmula 1”.

Y en esta línea, marco diferencias entre su amigo Max y su sucesor en el cargo de presidente de la FIA. “Jean Todt es completamente diferente a Max. Cené con él el otro día y estuvimos hablando de ello. Él ha visitado 51 países este año, así que ha estado viajando un poco. Siendo justos, ha dejado que la F1 siga adelante, lo cual es bueno.”

23 de abril de 2010

Desde el ocaso, Mosley se acordó de Ferrari

Ya nadie recordaba al ex presidente de la FIA. El abuelito fiestero estaba pasando desapercibido en estos últimos meses desde que terminó su mandato al frente de la FIA. Pero claro, ya era demasiado anonimato para un verde británico que supo ganarse la atención de todos por sus fiestitas con chicas de uniforme nazi y portaligas. Y entonces no tuvo opción más práctica que meterse con el Cavallino Rampante.

Mientras Flavio Briatore respira su ausencia, Max Mosley sale a criticar al equipo italiano y a suponer que Ferrari no está preparado para luchar con los demás equipos en igualdad de condiciones.

“Entre enero y mayo de 2008 tuvimos una serie de reuniones y todo el mundo estaba de acuerdo con la reducción de costes y la metodología; pero Ferrari siempre estuvo en contra. Creo que es porque saben que si tuvieran el mismo dinero para gastar como los demás equipos, fracasarían,” declaraba Mosley.

Pero no sólo subestima la capacidad del Cavallino Rampante sino que además niega cualquier contacto de favoritismo en el pasado.

“Nunca hicimos favores a Ferrari, a pesar de que hubo impresión de que lo hacíamos. Puedes ir a Ferrari y ellos pueden ser honestos y abiertos contigo; muchos de los demás equipos no podrían hacerlo”, destaca el ex presidente de la Federación Internacional de Automovilismo y rápidamente evoca la carrera de Malasia de 1999.

En esa primera edición de la cita malaya, Ferrari pasó en pocas horas de ser la ganadora de esa carrera a quedar desclasificada, para volver a ser reclasificada de nuevo por una medida ilegal de sus deflectores laterales que, misteriosamente, recobraron la legalidad en pocas horas.

Y diez años después, Mosley reconoce que existieron regularidades. “Habrían sido legales si hubieran tenido un ligero ángulo respecto al chasis, e ilegales si fueran verticales. Creo que probablemente eran verticales, pero se lo advertimos, y Ferrari dijo: ‘No, tienen un pequeño ángulo’. Deberíamos haber confiscado el coche entero, pero se aprende de lo vivido y nunca cometeremos más el mismo error”.

16 de julio de 2009

Finalmente… Mosley se bajo de la candidatura

El presidente de la FIA se apiado de los jefes de la FOTA, y confirmó después de mucho tiempo que no se presentará para la próxima elección de la FOTA.
En una carta emitida a los clubs miembros de la FIA, Max afirmó que no será candidato a la reelección del próximo día 23 de Octubre, para dar fin a dieciséis años como máximo representante de la Federación Internacional del Automovilismo.

El británico agradeció mediante un comunicado de dos folios lo mensajes de más de cien dirigentes que solicitaban su reelección y ratificó que de ahora en más su misión será darle orden a su vida privada y descansar un poco más.

Eso sí, antes de irse Max Mosley recomendó alguien para su lugar, una persona que cree que es clave para sucederle en el cargo y que puede continuar su línea de trabajo: el francés Jean Todt, a quien le dedicó toda la segunda parte de su carta, describiendo su carrera profesional y justificando su desvinculación de los equipos y fabricantes para los que ha trabajado con el objetivo de llegar a la FIA.

30 de junio de 2009

Carlos mira con Gracia a la FIA… y a Mosley.

El presidente de la Federación Española de Automovilismo, valga la redundancia Carlos Gracia, se auto postuló para el sillón de Max Mosley en estos últimos días.
Si bien cree que a estas alturas sus aspiraciones político deportivas están satisfechas, el mandamás del automovilismo español no se echó atrás cuando en el programa Onda Cero se le preguntó por la presidencia de la FIA. Eso sí, si piensa ir por el lado de Max Mosley, va por mal camino.

A continuación un fragmento de las declaraciones sacadas de Onda Cero y refrescadas por F1Live.com.
"Lo que Luca di Montezemolo ha hecho demuestra una total falta de respeto hacia la FIA y hacia el Consejo Mundial. No estoy a muerte con Mosley, pero sí con que se respeten las instituciones. Lo peor que se puede hacer con un animal es dejarlo malherido y lo que ha conseguido Montezemolo es reactivar a Max".

"No me extrañaría que Mosley se presentara a la reelección. A menos que Max se haya vuelto loco, no creo que se una a Jean Todt porque todos sabemos de dónde viene y a quién está vinculado."

26 de junio de 2009

Que se va, que no se va… Ya cansa.

Hasta el miércoles a la noche parecía que el conflicto se había terminado y que el resto del campeonato se iba a disputar en paz. Pero no… parece que el comunicado emitido por la FOTA, luego de la resolución del Consejo, ofendió a Max Mosley quien se reniega a aceptar que su ciclo está cumplido como presidente de la FIA. Y ahora, los amenaza con presentarse para otra reelección.

Mientras por afuera se siguen buscando nombres para el puesto del británico, Mosley hace anuncios de enfado contra Luca di Montezemolo, presidente de la FOTA y John Howett, vice del bloque, para que se retracten de lo que dijeron el otro día.

"El Consejo Mundial de la FIA ha aprobado hoy todas las propuestas de la FOTA, por lo que el año próximo habrá un Campeonato de Fórmula Uno que, como ha pedido la FOTA, se disputará dentro de un espíritu de competición deportiva y tecnológica que tendrá reglas claras y ciertas y una gestión transparente. Todo esto pretende evitar continuos cambios decididos por una sola persona y prevé una reducción gradual de los costes, que en el transcurso de dos años los devolverá a los niveles de los años 90. Nos complace dar las gracias al presidente de la FIA por su decisión de salir de la FIA en octubre y por el trabajo que ha realizado. En particular por el tema de la seguridad porque fue y sigue siendo la gran prioridad de la Fórmula 1", rezaba el comunicado escrito por el italiano el pasado miércoles, reconociendo la labor del líder británico en la última década. Pero claro, es la ironía que puso en el agradecimiento lo que molestó a Max e hiciera que el reconocimiento lo pasara de largo.

"Una parte esencial de nuestro acuerdo era que ambas partes presentaríamos una imagen positiva y veraz. Si me presenta como un dictador, ésa es una acusación realmente insultante", respondía Mosley en una carta que se filtró en la prensa y que envió a Di Montezemolo.
"Deben corregir las declaraciones falsas que han hecho y no volver a hacer nada por el estilo. El acuerdo se firmó para lograr sobrevivir, por ello, usted y la FOTA deben rectificar de inmediato sus acciones. Deben corregir las declaraciones falsas que han hecho y no volver a hacer nada por el estilo".

Por lo que manifiesta el británico, la FOTA ha tergiversado las cosas haciéndole creer a la prensa que la victoria fue de los equipos por sobre el presidente de la FIA. Y que de ahora en adelante, hasta octubre que se termine su mandato, iba a ser Michel Boeri quien mantuviera las relaciones de la FIA con los equipos.

No obstante, Mosley ha dejado en claro que mantendrá "plena autoridad por lo menos hasta octubre" y que como la FOTA ha intentado "engañar a los medios de comunicación", ahora tendrá opciones abiertas para reconsiderar su situación.

23 de junio de 2009

Mosley recula en el conflicto FOTA-FIA

Hasta el sábado por la noche, por la cabeza del presidente de la FIA sólo pasaba la intención de demandar a la Asociación de Equipos e imponer su límite presupuestario. Pero para el domingo, la decisión de la FOTA de crear un campeonato paralelo había conquistado todo el mundo y el viejo Max tomó nota de esto y comenzó a retroceder.

Primero declaró en la grilla que no iba a emprender acciones legales contra los equipos rebeldes y posteriormente negó haber tratado a los integrantes de la FOTA de lunáticos, adjetivo que había caído muy mal en los jefes de las escuderías que conforman el bloque y que el Presidente de Toyota, John Howett, había calificado de 'innecesario' y 'poco útil'. "Es más una broma que otra cosa. No creo que sean literalmente unos lunáticos, pero creo que no están siendo moderados en su postura," declaraba Mosley.

De pronto, Luca Di Montezemolo y Flavio Briatore no eran sus enemigos sino más bien sus amigos, con los cuales no estaba de acuerdo desde el punto de vista global, pero si asentían en lo personal.
"Montezemolo y yo nos conocemos desde hace casi 40 años y tengo una buena relación con él a nivel personal," explicaba Mosley. "Flavio es magnífico personalmente, pero obviamente cuando estás en algo tan complejo como la Fórmula Uno, es normal que haya desacuerdos en la forma en la que opera el deporte. Pero a nivel personal nos llevamos bien," agregaba el británico, comentando como hecho de color que ayer había viajado hasta el circuito de Silverstone en el helicóptero de Briatore.
De repente, el resto de los miembros de la asociación "son más moderados y quieren negociar."
Por el paddock comentan que los pasos para atrás que está dando Mosley, son un acto reflejo de lo que se espera para el miércoles, día en el que el Consejo Mundial del Motor se reunirá y podría hacer cesar en su función al inglés.
Con una frase muy escueta, Bernie Ecclestone lo dejaba en claro. "He entregado 35 años de mi vida a la Fórmula Uno e incluso he perdido mi matrimonio, así que estoy seguro de que al final las cosas no se estropearán y todo seguirá igual."

5 de junio de 2009

La FOTA espera otra respuesta de Mosley

Los miembros de la Asociación de Equipos de la Fórmula 1 no esperaban la última reacción que el presidente de la FIA ha tenido para con ellos.
Mientras los diarios siguen repitiendo la soberbia de Max Mosley, los constructores continúan a la espera de otro tipo de respuesta que sirva para aclarar la posición final de la FIA.
Un pantallazo de cómo está el ánimo de la FOTA lo ha dado John Howett, máximo representante de Toyota y vicepresidente del organismo que envuelve a los equipos, quien ha reconocido la posibilidad de organizar un campeonato aparte.
"Nosotros no buscamos la confrontación pero necesitamos un plan con varias opciones y la búsqueda de un campeonato alternativo es uno de ellos. Estamos a la espera escuchar lo que diga la FIA y sólo entonces podremos sentarnos juntos y decidir qué hacer", declaraba Howett a la BBC.

Mosley se vuelve a cortar solo

Daba la sensación que el conflicto ya estaba casi terminado, que sólo era cuestión de esperar que la FIA comunicara oficialmente la normativa a la que habían arribado en conjunto con los equipos de la FOTA.
Pero el presidente de la Federación Internacional de Automovilismo es tan impredecible como terco y como esto último lo caracteriza más que lo primero, se ha mostrado reacio a aceptar las condiciones de los equipos de la parrilla.
Sin embargo el problema de Max Mosley no es la terquedad sino como se expresa. Hace dos semanas escuchaba a los jefes de equipos en Montecarlo retirándose sin mencionar palabra y ahora que los equipos ya han presentado sus inscripciones como buena muestra de su voluntad, los ataca por considerar sus propuestas irreales. Invitando a la FOTA a que cree 'su propio campeonato' si no están conformes con las reglas. Evidentemente, el viejo Max no está interesado en que la paz reine en la Fórmula Uno.
"Las reglas las dictamos nosotros, lo hemos hecho durante 60 años y seguiremos haciéndolo así", los desafió. Como si fuera poco les recriminó haber presentado demasiado tarde el borrador del nuevo Acuerdo de la Concordia, según él, para sacar de línea a nuevos equipos que quieren llegar a la F1. "Está claro que han querido retrasar la situación lo más posible para que los equipos nuevos no tuviesen el tiempo suficiente para presentar sus inscripciones", comentó.
Y para rematarla ironizó sobre las formas que utiliza la FOTA para discutir el tema de la crisis económica "Hablamos sobre medidas para ahorrar, y ellos mantienen una reunión en la que hablan sobre como recortar gastos, ante los ojos de la prensa en el yate de Flavio Briatore...".

2 de junio de 2009

La ambición de Mosley

El presidente de la FIA no tiene techo. A punto de ganarle la pulseada a la FOTA, de lograr que el próximo año convivan los grandes y los chicos con un bajo presupuesto (no de 45 millones claro está), el británico comienza a prepararse para renovar su mandato en la Federación Internacional del Automovilismo.
Max Mosley había jurado no presentarse en las próximas elecciones para presidente de la FIA. La promesa la había realizado antes que el Consejo Mundial evaluará su estatus luego que el británico se viera comprometido en el escándalo sexual que lo tuvo como protagonista hace un año.
Pero el tiempo pasa rápido, las palabras se las lleva el viento y ahora Max está convencido de que puede permanecer por cuatro años más al frente del organismo.
El inglés no tiene intención de echarse atrás ya que según él, casi todos en la FIA insisten en que se quede. "Algunos de los equipos de la F1 no sé, pero eso no importa porque no tienen voto. Así que es una decisión difícil", admite Mosley.
Tampoco cree que la actual batalla con los principales equipos de la Fórmula 1 este dañando su candidatura, de manera que está decidido a afrontar un quinto mandato consecutivo.
"Sin duda, la batalla se resolverá de un modo u otro antes de la elección y ojalá antes de que yo tenga que decidirme", concluía Mosley.

Mosley le pide comprensión a la FOTA

En una entrevista con un medio alemán, el presidente de la FIA insistió que su campaña de reducir notoriamente los presupuestos tiene como fin salvar a la Fórmula 1.
No hay F1 sin Ferrari, tampoco la hay sin Renault, Mercedes, Toyota y BMW y con su procedimiento Mosley estuvo a punto de echarlos, lo que resulta contradictorio.
Pero el británico entiende que la llegada de nuevas escuderías le dará savia nueva al circo de Bernie, por lo que es necesario facilitar que nuevos nombres presenten su inscripción para el Campeonato 2010.
Ferrari dijo por ahí que un campeonato con nombres como el Campos Meta, Littlespeed, USF1, Prodrive, Lola o Epsilon Euskadi se parecía más a una GP2 o GP3 que a la Fórmula 1, pero Mosley insiste en que la F1 necesita savia nueva y les recuerda a los equipos grandes que ellos alguna vez también fueron chicos.
"Ningún deporte puede ser saludable si no da entrada a nuevos participantes. Ferrari olvida que el actual equipo BMW comenzó como Sauber, que el actual Williams empezó con Williams comprando un Mach. Tyrrell comenzó con un equipo muy modesto a finales de los 60 y ahora está Brawn," comentaba Mosley en una entrevista a Deutsche Presse Agentur.
"Incluso Enzo Ferrari comenzó en 1948 viniendo de la nada," rememoraba Mosley, uno de los fundadores de March, afirmando que "si frenásemos estas nuevas entradas, las Fórmula Uno moriría. No podemos limitarnos a competir siempre con los mismos."

18 de mayo de 2009

Mosley reconoce que los equipos no cumplirán con la fecha tope

Hasta el 29 de mayo las escuderías tienen tiempo para presentar su solicitud de presentación para el campeonato del mundo 2010.
Pero como la FOTA sigue enfrentada con el Presidente de la FIA por la introducción de un límite presupuestario voluntario de 45 millones de euros que favorecería a los equipos que se adhieran a él, con una gran libertad técnica en el desarrollo de los coches, que no tendrían aquellos que no se acogieran a la limitación; el británico se imagina que para fines mayo sólo habrá un puñado de constructores. "Creo que probablemente contemos con entre tres y seis equipos para esa fecha," reconocía Max Mosley en declaraciones a Autosport.
"Si los equipos no se inscriben para el Campeonato del Mundo de F1, van a tener que decidir rápidamente que quieren hacer, poner en marcha su propio campeonato, correr en otras categorías o dejarlo todo. Porque después, a los que se inscriban con posterioridad, se les aceptará la solicitud si hay plazas disponibles," comentaba el inglés.
El hecho de que la nueva normativa se encuentre en discusión por no ser aceptada por la FOTA no sólo pone en vilo el futuro del campeonato del mundo sino que además congela las intenciones de otras marcas que estaban interesadas por saltar a la máxima categoría.
Tras la reunión que mantuvieron el pasado viernes la FOTA y la FIA, parece que el doble reglamento quedará descartado, pero la cuestión del límite presupuestario sigue siendo el tira y afloje y encontrarle un nuevo número al presupuesto de la temporada que viene llevará todo el verano europeo.
Cabe destacar que los equipos que no respeten la fecha límite, tendrán que abonar una penalización económica, además de correr el riesgo de que las trece vacantes para cubrir la parrilla de 2010 ya estén ocupadas. "Hay opciones de que cuando la gente se siente y piense sobre ello, el sentido común prevalga, ya que no veo porque ha de ser negativo que todo el mundo se vea limitado por la misma cantidad de dinero y que el rendimiento dependa de la habilidad de sus ingenieros. Creo que es bastante justo," concluía el Presidente de la FIA.
Los jefes de equipo tienen previsto reunirse en un nuevo encuentro de la FOTA antes del GP de Mónaco de este próximo fin de semana.

Acusa a Ferrari de romper primero el acuerdo
El equipo italiano ha llevado a la FIA a la corte porque entiende que la Federación Internacional del Automovilismo no ha respetado el pacto que se había firmado entre ambos hace unas temporadas. Pero el presidente del ente que gobierna a la máxima categoría está convencido de lo contrario, puesto que considera que Ferrari se ha apartado de ellos para unirse a la FOTA, cuando en 2005 había dejado en banda a los equipos, que amenazaban con realizar una categoría paralela, para firmar un acuerdo exclusivo con la Fórmula 1 y la FIA.
"Básicamente, ellos fueron los que se desmarcaron al integrarse en la FOTA. Ellos se suponía que debían ser siempre fieles a la FIA, trabajar con nosotros y cooperar," comentaba Max Mosley recientemente a un medio británico.
Para cerrar, el inglés se ha mostrado confiado en que Ferrari no tendrá éxito este martes ante el juzgado francés que emprende la causa.

17 de mayo de 2009

Mosley molesto con el vicepresidente de la FOTA

El enfrentamiento es con Luca di Motezemolo, número uno de la Asociación de Equipos de Fórmula 1, pero el italiano no pudo participar de la reunión que tuvo lugar a fines de esta semana y quien lo secundaba, John Howett, intentó llamar la atención.
Según reveló la BBC, el Presidente de Toyota, vicepresidente de la FOTA, habría intentado boicotear la reunión que el viernes tuvieron los equipos con Mosley, cuando antes del cónclave sugirió a sus pares retirarse de la cita al momento que se tratara el tema del presupuesto, actitud que el viejo Max calificó como propia de un niño.
"Pensé que era completamente infantil, al menos hicieron caso omiso de él", comentaba el presidente de la Federación quien, por otro lado, parece haber recogido el guante de Ferrari, de Renault y de aquellas escuderías que hicieron pública su intención de retirada.
"Creo que estamos todos de acuerdo en que ahora es conveniente que todos los equipos de la parrilla estén bajo las mismas normas. No creo que sea tan difícil".

6 de mayo de 2009

Hallan muerto a un hijo de Mosley

Se trata del mayor de los herederos de Max, Alexander de 39 años, quien se desempeñaba en Inglaterra como un respetado economista. Según fuentes avanzadas, el hijo del presidente de la FIA fue encontrado por un familiar en su domicilio de Londres, donde habría fallecido como consecuencia de una sobredosis de drogas.
"Recibimos una llamada a las 16.20h del martes para comunicarnos que un hombre había sido hallado muerto en su casa y se certificó su muerte en ese mismo lugar. El hombre era de una edad aproximada de unos 30 años largos," informaba la policía.
Desde la Federación Internacional del Automovilismo, se podía observar el siguiente comunicado
"La FIA quiere expresar sus más sinceras condolencias a la familia Mosley por la trágica muerte de Alexander Mosley. Nuestros pensamientos están con la familia de Alexander y nos gustaría solicitar que los medios de comunicación respeten la privacidad de la familia Mosley en estos delicados momentos."

5 de mayo de 2009

Carta de Ferrari para Max Mosley

La escudería italiana respondió, en la jornada de ayer, las indirectas formuladas por el presidente de la FIA en sus últimas declaraciones. La respuesta del Cavallino Rampante llega luego de los rumores suscitados por su acercamiento a las 24 horas de Le Mans, participación que despertó la opinión desafiante del británico de que “la Fórmula 1 podía sobrevivir a Ferrari”.
Comunicado de Ferrari
"En mérito al futuro de la Fórmula 1, Ferrari rebate su fuerte empeño y sentido de la responsabilidad para mantener intactos los valores de este deporte. Como único equipo que ha participado ininterrumpidamente en todas las ediciones del campeonato desde 1950 hasta hoy, Ferrari está convencida de que esta disciplina debe conservar sus características de investigación avanzada y de competición tecnológica y deportiva entre sus competidores."
"Junto con todos los equipos dentro de la FOTA, se comparte la necesidad de una sustancial reducción de los costes desde este mismo año, una estabilidad del reglamento y un equilibrio gradual entre los costes y los ingresos en el arco de los próximos dos/tres años. Todo esto a fin de permitir la permanencia en la competición de los actuales protagonistas, así como de favorecer el ingreso de nuevos equipos."
"Ésta es la posición de Ferrari, una posición que reafirma hoy en el interés de la Fórmula 1, sin buscar polémicas fáciles que resultan inútiles y dañan a todos los protagonistas de este deporte".

3 de mayo de 2009

Mosley cree que la F1 puede sobrevivir sin Ferrari

Si me preguntan a mí, rápidamente les contestaría que no. Pero el presidente de la FIA se convence de tantas locuras que está creído que la Fórmula 1 no depende de Ferrari. Cuando Ferrari se apartó de los constructores y firmo el pacto con Bernie, la amenaza de un campeonato paralelo perdió sentido.
El mismo sentido que perdería la máxima categoría si las rosas faltaran en la grilla. Porque Ferrari existe desde antes que la Fórmula 1 se consolidara como Fórmula 1. Porque Ferrari es la mitad de la Fórmula 1.
Pero ahora parece que Max quiere poner en duda esta aseveración e invita a Luca di Montezemelo, a poner en duda el futuro del equipo emblema de la categoría, con mucha ironía.
"Sería muy, muy triste perder a Ferrari. Es el equipo nacional de Italia, pero la Fórmula 1 podría sobrevivir a la marcha de Ferrari", comentaba Mosley en una entrevista al 'Financial Times'.
Por lo que deja entender el británico, es mejor perder Ferrari que a un puñado de importantes patrocinadores.
Puesto que señala que esta revolución presupuestaría será el "el mayor cambio" que haya tenido en su mandato y necesario para que las grandes empresas no se marchen. Según cree el presidente de la FIA, "la crisis no ha golpeado realmente a la Fórmula 1 todavía. Perdimos a Honda, pero el golpe de verdad llegará cuando haya que renovar los contratos de patrocinio. Grandes empresas como ING, RBS o Allianz no estarían ya este año si no fuera por los contratos que les atan", advirtió Mosley.

29 de abril de 2009

Mosley presentó su límite presupuestario

Con algunas modificaciones respecto a la idea original que tenía pensada, el presidente de la Federación Internacional del Automovilismo ha enseñado ante el Consejo Mundial del Motor, la limitación del presupuesto para el próximo año.
Max Mosley aprovechó la audiencia del equipo McLaren para tratar de manera urgente su intención de reducir drásticamente los gastos a partir de la próxima temporada, con dos modelos de limitaciones.
La propuesta original parte de un sistema de dos niveles en el que los equipos pequeños tendrán un límite presupuestario de 33 millones de euros y libertades en el ámbito tecnológico. Mientras que el otro nivel lo conformarán los equipos grandes, que estáran limitados técnicamente pero no económicamente.
"Al final serán más de 30 millones, pero la idea ha sido un éxito", declaraba Mosley al salir del tribunal de Paris. Las formas serán avanzadas más adelante por la FIA.

7 de abril de 2009

Mosley full versión

El presidente de la Federación Internacional del Automovilismo apareció luego de las dos primeras carreras del año y dio su veredicto de lo que le ha parecido el arranque de esta nueva temporada.
De visita por Portugal para presenciar una nueva fecha del WRC en ese país, el máximo representante de la FIA fue consultado sobre el estado actual de la Fórmula 1 a lo que el británico ha respondido estar satisfecho.
Para Mosley los cambios en la normativa de la Fórmula Uno para esta temporada han tenido éxito y por lo que se ha podido ver en Australia y en Malasia se han generado más adelantamientos, aunque es prudente respecto al tema.
"Melbourne fue mejor que el año pasado, pareció que era más fácil adelantar, pero tendremos que esperar a que se hayan disputado tres o cuatro carreras para saber si realmente se ha producido una mejora," comentaba el inglés.

Le restó importancia al efecto del difusor
Para el viejo Max, el vuelco que ha tenido este año la parrilla en cuanto al orden de equipos poco tiene que ver con los polémicos difusores que curiosamente utilizan los equipos que hoy por hoy están al frente.
Para Mosley existen argumentos 'a favor y en contra' del uso de los llamados doble o triple difusores. Y esos argumentos a favor están claramente reflejados en las últimas declaraciones que Ross Brawn realizó en Malasia en cuanto al tema. "Desde mi punto de vista la Fórmula Uno tiene una serie de normativas, y dentro de ellas, si puedes innovar, lo haces. Todos los equipos lo hacen, y nuestro difusor es un buen ejemplo," comentaba el dueño de Brawn GP.
El jefe de Brackley, por tanto, puede dormir con la conciencia tranquila ya que insiste que hace un año propuso al Grupo Técnico de Trabajo de la F1 revisar las normativas para el 2009 para que determinadas lagunas en la reglamentación no pudieran explotarse. "Lo ofrecí y fue rechazado, así que mi conciencia está muy limpia. Y de haberse hecho se habrían evitado muchas cosas," aclaraba Brawn.
Piensa en un motor mundial
Las fantasías del presidente de la FIA parece que no tienen límites. Tras haber logrado que los motores se congelaran dentro de la Fórmula 1 por un par de temporadas, el británico ahora va por más: un motor único para usar en el circo de Bernie, el Rally mundial y la futura Fórmula 2.
Durante su visita al Rally de Portugal, Mosley indicó que "este motor podría ser turboalimentado para la F1 y natural aspirado para las categorías inferiores. Aunque también podría ser turboalimentado o de aspirado natural para el WRC."
Como si fuera poco, Mosley indicó que las áreas periféricas del motor, como por ejemplo el KERS y otro tipo de sistemas de recuperación de energía, podría profundizarse hasta el punto de rescatar emergía también "de los escapes y del sistema de refrigeración."
Por lo pronto, Max aseguró que el proyecto está aún en fase embrionaria, ya que para su éxito debería contar con la colaboración de los fabricantes. Pero de lograrse el motor universal propuesto por la FIA, Mosley añadía: "Si podemos – y no estoy seguro de que podamos – encontraríamos una forma de combinar todas las categorías del automovilismo, lo cual sería muy útil de cara a la reducción de costes."

25 de marzo de 2009

Mosley acordó bajar la Súperlicencia en 2010

El presidente se comprometió con la Asociación de Pilotos de Grand Prix a reducir el precio de las Súperlicencias para la próxima temporada.
Tras una larga disputa que tuvo lugar durante toda la pretemporada, en la que la GPDA instó a no pagar el alto precio de la credencial de habilitación, Max Mosley ha llegado a la conclusión de que bajar el costo de la Súperlicencia también forma parte de su política de reducción.
En un comunicado de prensa la FIA informó su presidente ha participado de una reunión muy positiva que tuvo lugar el pasado lunes con los representantes de la GPDA en donde, entre otras cosas, se ha acordado mantener nuevas reuniones regulares para 'mantener un diálogo constructivo'.
"Se presentará una propuesta al Consejo Mundial del Motor para revisar los precios de la Súperlicencias de los pilotos para el Campeonato del Mundo 2010. Una reducción del precio reflejaría también el recorte de gastos que se está realizando en la Fórmula Uno de cara a la próxima temporada."

23 de marzo de 2009

Bernie deberá esperar

Finalmente el mandamás ha oficializado el retraso del nuevo sistema de campeón por más victorias, aprobado la semana pasada por la FIA, para la temporada 2010.
El británico, quien según Max Mosley convenció a todo el Consejo de la FIA de que los constructores estaban de acuerdo, ha asegurado que el nuevo concepto de campeón por más victorias será introducido en el Mundial 2010 y no está temporada dado que no ha conseguido la aprobación unánime de los equipos.
"Para realizar cualquier modificación en la normativa una vez se han cerrado las inscripciones es necesario contar con el acuerdo unánime de todos los equipos, y a algunas escuderías esta idea no les ha gustado," comentaba Ecclestone, quien espera ahora que su idea se haga efectiva el año que viene.

Los engaño como a un niño
El presidente de la Federación Internacional del Automovilismo declaraba el pasado sábado que Ecclestone los había convencido de que la FOTA apoyaba el cambio del sistema de puntuación. Motivo por el cual se atrevieron a tremendo desparpajo, burlando a la alianza de equipos y a la Normativa Deportiva y el Código Deportivo Internacional.
Max Mosley reconoció a Daily Telegraph que poner en marcha un nuevo sistema menos de dos semanas antes de la temporada 2009 requería el consentimiento de los equipos. Pero claro ningún equipo podía estar de acuerdo con semejante locura. Ni siquiera Brawn GP quien podría haber sido la escudería más beneficiada en este aspecto.
"Bernie me dijo que él había hablado con todos los equipos y que todo el mundo estaba de acuerdo," decía el británico de 68 años. "Me hicieron creer que todos estaban de acuerdo. El Consejo Mundial estaba bajo la impresión de que todos estaban de acuerdo," comentaba el sexagenario.