30 de noviembre de 2015

La espina del 44…


…le quedo atragantada, en su soberbia, en su arrogancia. Y va tener que esperar hasta 2016 para quitársela.

Tras haberse proclamado tricampeón del mundo en Austin, vimos un Lewis Hamilton descargado de tensiones, ya realizado, pero sobre todo descargado de humildad. Y ese piloto preciso, certero, eficaz letal que vimos hasta Singapur, terminó dándole  paso a uno totalmente arrogante, pedante, e insoportable. Y entonces lo que tenía que ser un festejo, una ratificación de su dominio en las tres últimas carreras del año, terminó siendo una sombra, la parte oscura de su faceta deportiva.

Rosberg corrió las últimas carreras a lo campeón, que era lo que no se esperaba justamente de él, y si esperábamos de Hamilton. Pero como bien dijo sabiamente una vez Juan Manuel Fangio, no hay que creerse el mejor, sino trabajar para ser el mejor, y el moreno se lo empezó a creer después de Estados Unidos y dejo de trabajar para serlo. Desde entonces se menciona tricampeón a menudo, se hace el sarcástico y ostenta colores dorados.

No hay peor ciego que aquel que no quiere ver, no hay peor necio que el que no quiere escuchar y Hamilton no ve ni escucha a nadie. Cuando gana es obra y factor suya, cuando pierde no sabe porque. Y esto no es lo que caracteriza a los grandes campeones. Hamilton ha dicho que le importaba conseguir el tercer título porque dice que los grandes pilotos, tenían tres o más títulos y la historia nos ha mostrado grandes pilotos que no tienen ninguno, y sin embargo son siempre recordados, y a los que el moreno no podría atarle ni los cordones.  

Además, los grandes campeones, los que son grandes de verdad, no se relajan, no se quedan con el título, siguen, porque no tienen hambre de ego, sino hambre de gloria. Sin ir más lejos, Vettel es uno de ellos, sino repasemos la segunda parte de la temporada 2013, por citar un ejemplo. Y bueno…. Ni hablar Senna, Mansell en el 92, Prost en el 93, y así podemos seguir nombrando.

Por su ego, Hamilton estaba empecinado en lograr la victoria 44, llegar a la pole número 50. Pero no se llega con ego, se llega trabajando en pista y desde Singapur que no encuentra el coche y no sabe porque. Y un piloto que cuando gana lo sabe todo y cuando pierde no sabe porque, aduce que algo en el coche cambio y no sabe que es, no es un gran campeón.

Tras la carrera, tras los desplantes a los que nos tiene acostumbrados cuando el pierde, negó la performance de su compañero que se terminó quedando con las últimas seis pole position y las últimas tres victorias. En simples palabras, dijo que “no es que Nico haya encontrado el coche y este siendo mejor, sino que él lo ha perdido y desde entonces trata de averiguar con los ingenieros que es.”  

Por estos desplantes, estos cabreos, y otras actitudes que no vienen al caso que corresponden a su vida privada, Ron Dennis que bancó su carrera desde que tenía 9 años, con algo de autorización para criticarlo dijo que en McLaren no le hubieran permitido ciertos comportamientos. Sabe cómo le respondió el agradecido de Hamilton: “No sé la razón por la que habla de mí. Quizás no tienen muchas cosas positivas de las que hablar. Por eso estoy aquí y soy tricampeón.  Quizás no soy yo el que tenga que cambiar algo”.

Y así es difícil sacarse la espina, sabe porque… porque no la tiene atragantada en su estadística, sino en su soberbia y la soberbia nunca se reconoce. ¿Sabe porque? Porque “donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; más donde hay humildad, habrá sabiduría” y este de humilde demostró no tener nada. 

4 comentarios:

Romina Sarmenti dijo...

como me dijo una profesora cuando iba al secundario sobre una redaccion:muchas verdades muy bien dichas


Mauro Mansilla dijo...

Pense mucho en vos Romi cuando termine la nota, sabía que te iba a gustar...

Unknown dijo...

Es un análisis muy parcializado, empecemos por decir que siempre que ha ganado ha hecho reconocimiento a su equipo de trabajo y no me parece que haya sido muy relajado tomar riesgos como ayer quedándose afuera con las gomas desgastadas obviamente quería ganar y demostró que no le tiembla tomar riesgos para ello, sus comportamientos de niño pequeño son otro tema pero en la pista para mi sigue siendo el mismo no se le nota cómodo con el auto desde antes de Austin los. Desarrollos parecen estar avanzando hacia un lugar que le queda más difícil adaptarse es todo

Unknown dijo...

Es un análisis muy parcializado, empecemos por decir que siempre que ha ganado ha hecho reconocimiento a su equipo de trabajo y no me parece que haya sido muy relajado tomar riesgos como ayer quedándose afuera con las gomas desgastadas obviamente quería ganar y demostró que no le tiembla tomar riesgos para ello, sus comportamientos de niño pequeño son otro tema pero en la pista para mi sigue siendo el mismo no se le nota cómodo con el auto desde antes de Austin los. Desarrollos parecen estar avanzando hacia un lugar que le queda más difícil adaptarse es todo