5 de marzo de 2016

Que no se llame F1, que se llame ‘campeonato mundial de híbridos' o algo asi

Yo no quiero una F1 a la sombra de la competencia... ¿usted?

Si el Consejo Mundial va a terminar aprobando cada ocurrencia del Grupo de Estrategia, entonces cámbienle el nombre y listo, que se llame mundial de marcas o algo así.

Para qué consultan, para que se hacen los que les interesan el espectáculo y nos ilusionan con encuestas, para que les preguntan a los pilotos si al final van a terminar haciendo lo que quieren: que es destruir la F1.

Lo último que quedaba de razonable en términos de competencia, claro, transparente, fácil de entender, fue abolido ayer para darle lugar a un nuevo formato de clasificación resistido desde el primer minuto por todos. No hubo un piloto que haya aceptado la nueva idea de estos ‘genios’. Todos coincidieron en que este nuevo sistema de clasificación lo único que iba hacer era sumar confusión a lo único que todavía estaba claro.   

Llevan una década completa haciendo lo que quieren, destruyendo la F1 a gusto y piacere. Maldito el día que Jean Todt y sus amigos llegaron a la FIA. Maldito el día que Bernie Ecclestone les dio el poder. Agarraron una F1 espacial y nos devolvieron una carrera de drags en circuitos perfectamente aburridos. No se puede hacer nada en aerodinámica, no se pueden tocar los motores, no se escuchan los motores, para colmo salen fortuna. Hoy, para un joven, llegar a la F1 es como pasar de la GP3 a la GP2, y me animo a decir que ya ni siquiera es tan grande el paso. Mientras para nosotros, los aficionados, es como ver una carrera de Formula E, pero ya afianzada y con algo más de actividad

“Creo que esta Fórmula 1 no gusta a nadie. Quizá guste a Hamilton y a Rosberg, pero si escuchas las reuniones de pilotos o lo que se dice en la vuelta que damos al circuito (antes de cada salida), ves que no le gusta a nadie. Son coches tremendamente lentos, neumáticos difíciles de entender, presiones altísimas que reducen todavía más las prestaciones…"

 “Las audiencias tampoco engañan. Cuando hay algo que funciona, lo intentan cambiar, como la crono. Es un contrasentido. Estoy triste por estos cambios. Estoy triste por el deporte. No creo que sea lo idóneo, cambiar demasiado. La complejidad de las normas es demasiado alta para los espectadores. Mis amigos quieren ver batallas, coches grandes, ruido, ruedas grandes... Quieren disfrutar de la carrera, como hacen con otros deportes. Hay demasiadas cosas complicadas”, se despachaba Fernando Alonso cuando se le preguntó por esta nueva aberración en contra de la F1. ¿Hay que agregar algo más?

Todo lo que va en contra del deporte, se aprueba. Todo lo que tendría que ser a favor de la verdadera esencia de la competitividad, se abole, se anula.

Jenson Button está ante su decimoséptima temporada, diecisiete años manejando un F1, un titulo del mundo y un poquito de experiencia como para ser escuchado ¿no creen?

“Debería haber un salto entre cualquier fórmula y un coche de Fórmula 1. Deberían ser siete, ocho… diez segundos más rápidos que cualquier otro coche ahí fuera. Así que eso es lo que necesitamos hacer. Me encantaría más sonido, pero sonido real. Me encantaban los V10 y los V8, los V6 no tanto”.

“También me gustaría ver más agarre mecánico por parte de las ruedas. A todos nos gusta la degradación, mezcla la competición, pero el agarre general de estos coches no es para nada suficiente”.

Alonso, Button, tres títulos mundiales, más de cincuenta victorias, quince años de historia, algo de autoridad tienen para reclamar lo que nos han quitado. Si no escuchan a los aficionados, escúchenlos a ellos.

Y sino a Sebastian Vettel, quien tiene unos años más como líder en la grilla. “No me agrada la nueva clasificación y pienso que hablo en nombre de todos los pilotos al decir que no entendemos qué tenía de malo el antiguo formato y por qué se modificó. Es importante que el deporte sigue siendo un deporte. Puedo entender la emoción para algunas personas por las posibles sorpresas, pero pienso que es importante para el deporte que siga siéndolo para que al final el piloto más veloz termine adelante junto al equipo más fuerte”.

“Ese ha sido el ADN de la Fórmula 1 siempre desde que yo recuerdo. Intentar cambiar eso de una manera tan extrema es la forma incorrecta de hacer las cosas y crea un caos y críticas entre los pilotos y los fanáticos. En ese sentido pienso que es justo decir que hay una falta de liderazgo”. ...Bernie, te ha llegado la jubilación. 

1 comentario:

Miguel Angel González dijo...

MiguelAngel1968 Como reza el artículo, se ha roto el precinto del circo más grande del mundo y yo quisiera llamarlo de otra forma pero no tengo palabras para definir la desastrosa calificación que he podido contemplar. Después de tantos años pasados desde la primera carrera en la F1 contemplo con suma tristeza hasta dónde ha llegado el desvarío de aquellos que, como en otras especialidades del deporte, dirigen éste desde sus despachos. Estoy completamente a favor de la seguridad de los pilotos pero esto es un deporte de alto riesgo y sin reintroducir algunas cosas del pasado va todo en detrimento del espectáculo y la expectación de lo que debería ser en la categoría reina del automovilismo. Para recuperar esto se debería reintroducir la libre elección entre, como mínimo, dos fabricantes de neumáticos, el repostaje en carrera, eliminación de las instrucciones desde el paddock, la obligación de cambiar tres veces de compuestos y otras muchas más cosas en la F1. Dentro de la competición, a pie de pista, sobra talento que es, precisamente, lo que falta en los despachos. No se trata de dinero porque dinero sobra a raudales, se trata de tener iniciativa y que las reuniones con los pilotos sirvan para algo, no solamente para cubrir el expediente. Que los pilotos van a correr riesgos es evidente, ya los tienen cada vez que se montan en el monoplaza pero si esto no cambia... para qué molestarme en ver las carreras si puedo conformarme con el resumen después de cada evento. Quieren mejorar la seguridad de los pilotos? Pues aquí viene otra: hay que centrarse en las configuraciones de los circuitos y a los pilotos dejarles disfrutar porque si ellos no tienen la capacidad de sorprenderse a ellos mismos, dudo que a mí puedan llegar a convencerme.