4 de septiembre de 2010

Los equipos modestos no quieren más tests

El director general de McLaren, Martin Whitmarsh, declaraba recientemente en carácter de presidente de la FOTA que las escuderías tenían casi conformado el programa de tests para 2011 y que sólo restaban definir mínimos detalles.

Pero también dejo entrever que era el deseo de algunos equipos recuperar algún test durante la temporada, como era su caso personal, y que eran los equipos más débiles los únicos que estaban satisfechos que no hubieran pruebas a lo largo del campeonato, aceptando apenas que los entrenamientos invernales se aumentaran a seis citas antes del 13 de marzo.

¿Por qué esta posición? Un director de Force India nos lo explica:
"Estas pruebas serían una ventaja para aquellos que puedan permitírselo. Por lo tanto, que se prohíban es bueno para el deporte, incluso si los equipos grandes tienen que hacer frente a retrocesos en el proceso de desarrollo".

Argumentación que no es bien recibida por Michael Schumacher, quien desde que regresó a la máxima no puede creer que la Fórmula 1 sea el único deporte importante en el mundo en el que esté prohibido entrenar.

A lo que Franz Tost, director de Toro Rosso, le explicó que seguramente sea así porque  "tampoco hay otro deporte en el que un kilómetro de pruebas cueste entre 700 y 1.000 euros". 

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