17 de enero de 2015

Distintas formas de arrancar un proceso


Cuando vi la selfie de Sebastian Vettel en la factoría de Maranello con una parte del grupo humano que trabaja en el paraíso de este mundo motor, se me vino rápidamente a la mente la apreciación que vengo sosteniendo desde hace un tiempo sobre la clase de pilotos que hoy tiene la F1 y lo que demanda hoy por hoy este maravilloso deporte.

Tal vez me digan, o se pregunten, ¿Qué tiene de maravilloso? Porque el último año que tuvimos fue muy malo, el deporte se volvió muy caro y todo el mundo parece que le esquivara. Pero no quiero ahondar en ello ahora, sino justamente en la clasificación que podríamos hacer hoy de los pilotos en esta actual F1. Y me gustaría que se sumen al debate.

El debate se había armado en un grupo de whatsapp del que formo parte junto con otros aficionados de la F1 de mi país, discutíamos placenteramente con Mariana Silva, una mujer que de lavar platos no tiene nada y de lubricante en la sangre si tiene mucho (administra una página en Facebook denominada Fans of the F1, la cual recomiendo ampliamente), sobre que hace uno y que hace el otro. Yo justamente le marcaba que tan diferentes eran Sebastian Vettel y Fernando Alonso, por hacer comparaciones aprovechando que uno llega al mismo lugar del que el otro se acaba de ir, como encara cada uno el proceso.

Desde hace un tiempo mantengo que esta F1 tiene dos clases pilotos bien marcadas, lo que son rápidos por naturaleza (y se creen rápidos por naturaleza) y los que trabajan todo el tiempo para ser rápidos y no se sienten rápidos hasta que no sienten que están rozando la perfección. Y metía en el primer grupo a los pilotos que no desarrollan y en el segundo grupo a los que son laboriosos trabajadores del desarrollo.

Y mantenía que Alonso y Hamilton encabezaban este primer grupo y Vettel o Button el de los laboriosos. Que quiero decir con esto, que es habitual a esta altura de la temporada ver como los primeros comparten sus vacaciones en Instagram o Twitter, en su momento Webber. Y por el contrario como se los suele ver en las factorías o trabajando aún con el coche o sus ingenieros a Vettel, Button o Rosberg. Y sostenía con esto (y lo hago públicamente) que Vettel era lo más parecido a Schumacher que había salido, ni que estuvieran hechos de la misma matriz. Que ambos a su  debido tiempo demostraron que adelante son insuperables y que en pelotón algo más vulnerables, pero que por eso trabajaban a conciencia para estar siempre adelante.

Vettel lejos de irse de vacaciones, cuando se terminó el campeonato ya quería estar probando la Ferrari en Abu Dhabi. Red Bull no lo liberó hasta que no terminara noviembre y una vez libre lejos de irse de vacaciones en un día de lluvia y con una Ferrari de la temporada 2012 Vettel ya estaba rodando en Fiorano. Siendo que Alonso cuando firmó para Ferrari, no probó una rossa hasta que no empezó la pretemporada. Y verlo rodar a Vettel me trajo a la mente a Schumacher probando una Ferrari de 1995 después de desvincularse con Benetton al final de esa temporada.  


Y como más argumento de esta comparación, veo ayer la selfie de Vettel con los ingenieros y por otro lado a Alonso contando en su Twitter como rodaba con su bicicleta en Dubai, cuando en otros tiempos Ayrton Senna en persona se hubiera ido a la FIA a discutir el tema de Honda, siendo que el español ni siquiera se pronunció al respecto.

Y lo decía Jacques Villeneuve hace poco, Alonso trabaja para Alonso. No vamos a negar que con un auto rápido es estupendamente genial. Pero durante cinco años tuvo toda Ferrari a su disposición, se modificaron cuantas piezas en el puzzle y nunca terminó de armar el equipo. Y ustedes me dirán, pero la F1 se trata de sentarse en un auto y correr, le pagan para correr.

Pero la Fórmula 1 ya no es más la de las décadas del 50, 60, 70, 80 o 90. Ya no hay mas diversidad de competencia, hoy no la hay, hoy con estas reglas no se hace un auto rápido de un día para el otro. Hoy el piloto tiene que trabajar mucho en el desarrollo del coche, ya no es más como antes que uno caía en un auto mas o menos ganador y marcaba la diferencia con la muñeca. Alonso es el mejor pilotos de carrera que haya sacado la F1 en las últimas dos décadas si se quiere, pero hoy un debutante como Daniil Kvyat también lo hace bien con estos coches. Y mientras escribía esto pensaba y agregaba después, Vettel batió como batió a Webber porque mientras el australiano se mostraba en twitter con su gato, paseando por sus pagos o andando en bicicleta (llego a fracturarse no se si recuerdan) el aleman se la pasaba contactado con Adrian Newey dando referencias del coche.

Y no me vengan con que no tenían el mismo material, porque cuantas poles no aprovecho Webber con sus malas largadas, cuantas primeras filas formo con ese dominante coche como para luego asaltar la punta de la carrera y no lo hizo. Siendo que Hamilton con el coche más dominador de la última década tuvo a Rosberg en el retrovisor hasta en la última carrera, siendo lo de Rosberg muy decente, demostrando como el trabajo y la determinación lo llevo a mantenerse en la lucha hasta el final. Sin olvidar que al miércoles siguiente de haber perdido el mundial, Nico ya estaba nuevamente en el coche y Lewis recogiendo los flashes y actualizando su Instagram.

Que quiero reflejar con esto, que están los pilotos que son rápidos en un primer contacto con el coche y por eso no son sesudos trabajadores. Que subestiman el trabajo en el coche porque saben que subiéndose en su primera toma de contacto ya son veloces. A veces su velocidad natural les alcanza por su talento y superan a su compañero y se destacan, pero no le es suficiente para ganar un título. Porque en esta Fórmula 1 donde hay muy poca competencia y se avanza muy poco, los Grandes Premios se empiezan a correr el año anterior en el desarrollo del coche.

Y los que trabajan para ser rápidos y en el desarrollo del coche, son los que pueden autoabastecerse  con el tiempo de un coche competitivo, dependiendo de la capacidad de su plantel técnico.  No es casualidad que Hamilton haya tenido que esperar a tener a esta flecha de plata entre manos para lograr su segundo título. Que en su paso por McLaren haya sido Button el encargado de dar letra sobre el coche. No es casualidad tampoco que fue el mismo Button el que nutrió a Honda y Ross Brawn de información y en el 2009 recogieron ambos sus frutos. No es casualidad tampoco que Fernando Alonso se la pase corriendo detrás de un auto ganador. Como tampoco es casualidad que se haya quedado Button para estar al frente del desarrollo de los motores Honda.

Irónicamente le decía a Mariana en la charla de Whastsapp que lo único que faltaba era que ahora que se había descongelado la norma, apareciera una foto de Vettel en la factoría para graficar mi ejemplo y ya lo ven, Vettel allí estaba recorriendo las instalaciones y descubriendo las transformaciones que Ferrari fue realizando para su recibimiento.

Casualmente los medios también comparan su llegada a Ferrari con la de Michael Schumacher e ironía del destino, quiérase o no, llega a Maranello con los mismos años que lo hizo el káiser,  aunque con otras expectativas a corto plazo. "Si logramos dos victorias en 2015 será un éxito, tres un triunfo y si conseguimos cuatro, tocaremos el cielo”, aseguraba hace poco Mauricio Arrivabene, director deportivo de la Scudería. La historia dirá luego para cuanto están, por lo pronto queda visto que la forma de arrancar el proceso, fue diferente.

3 comentarios:

Kcho Sosa dijo...

EXCELENTE NOTA!!! 100% DE ACUERDO

Mauro Mansilla dijo...

Gracias Kcho, la madure, la madure hasta que la escribí

Mariana Silva dijo...

Hay mucho más para continuar la charla. Pero diré que , es tu punto de vista y has dado tu razones. Bravo, muy buen punto; claro que no coincido , pero ... ahí vamos !!